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20 años acompañando la mejora educativa en México · 2006–2026

PISA 2025 · Resultados

Los resultados de México en PISA 2025

Ciencias y lectura sin cambio estadísticamente significativo frente a 2022. El cambio real de esta edición está en matemáticas: el nivel más bajo de toda la serie histórica de México.

Tres cosas que conviene tener claras antes de leer las cifras

1. PISA 2025 no tiene representatividad estatal

No hay sobremuestreo desde 2015; el último dato comparable por entidad federativa es de 2012. Ningún estado puede leer aquí su propio resultado.

2. La muestra representa a los jóvenes de 15 años inscritos en la escuela, no a todos los jóvenes de esa edad

De los 1,581,000 jóvenes de 15 años del país, 7,843 estudiantes en 297 escuelas fueron evaluados, representando al 69% del total. Los otros tres de cada diez quedan fuera porque no están en la escuela, van tan atrasados que cursan primaria, o fueron excluidos de la muestra. Esta cobertura subió desde 63.5% en 2022 — el tema se desarrolla más abajo.

3. Una diferencia pequeña no es un cambio

Con los errores estándar publicados en 2025, una diferencia menor a 6 puntos en matemáticas, 7 en lectura o 9 en ciencias frente a 2022 no puede distinguirse de cero. Toda variación por debajo de esos umbrales se reporta aquí como estabilidad, no como mejora ni como caída. Más detalle en Cómo leer correctamente un resultado de PISA.

OCDE, PISA 2025 Results (Volume I); Country notes: Mexico. Para qué es PISA y qué distingue a esta edición, véase Qué es PISA y qué tiene de particular la edición 2025.

Los puntajes de 2025

DominioMéxico 2025OCDE 2025Cambio vs. 2022
Ciencias413.6481.9409.9 → 413.6, sin cambio significativo (+3.7, no supera el umbral de 8.7)
Lectura407.9460.9415.4 → 407.9, sin cambio significativo (−7.4 puntos equivalen a 1.96 desviaciones estándar de diferencia; el umbral es también 1.96 — queda justo en el límite, ligeramente por debajo)
Matemáticas387.6463.0395.0 → 387.6, caída significativa (−7.4, supera el umbral de 6.2)
Resolución computacional de problemas453.0500.0Dominio nuevo en 2025, sin serie histórica

OCDE, PISA 2025 Results (Volume I), Tablas I.B1.2a.1 a 4 y 36 a 38; Base-historica-PISA-2000-2025.xlsx, hoja UMBRALES, para los errores estándar de la diferencia 2022→2025 (matemáticas 3.178, lectura 3.796, ciencias 4.422; umbrales al 95%: 6.2, 7.4 y 8.7 puntos).

En ciencias —el dominio focal de esta edición— México obtuvo 413.6 puntos, estadísticamente igual que en 2022. En lectura, 407.9 puntos, también sin cambio significativo pese a la caída aparente de 7.4 puntos: la diferencia queda apenas debajo del umbral de significancia. El cambio real de esta edición está en matemáticas: una caída significativa que deja a México en el nivel más bajo de toda su serie histórica desde 2003, y estadísticamente indistinguible únicamente de ese primer ciclo (+2.4 puntos, dentro del margen de error).

Serie histórica completa, 2000–2025

EdiciónMatemáticasLecturaCiencias
2000—422.0—
2003385.2399.7—
2006405.7410.5409.7
2009418.5425.3415.9
2012413.3423.6414.9
2015408.0423.3415.7
2018408.8420.5419.2
2022395.0415.4409.9
2025387.6407.9413.6

OCDE, PISA 2025 Results (Volume I), Tablas I.B1.2a.36 a 38. Matemáticas no tiene dato en 2000 (dominio menor ese año); ciencias no tiene dato en 2000 ni 2003 (dominio menor). Serie completa 2000–2025, incluidos esos dos valores con su matiz de comparabilidad, en México en PISA, 2000–2025.

La cobertura mejoró, y eso matiza la caída — sin anularla

La OCDE atribuye parte del descenso aparente en los promedios a un cambio en quién fue evaluado: la cobertura de la muestra —qué proporción de los jóvenes de 15 años del país quedó representada— subió de 63.5% a 69% entre 2022 y 2025, incorporando a más jóvenes de poblaciones marginadas que antes no llegaban a la escuela secundaria. Para quienes ya estaban dentro del sistema, la caída fue menor de lo que sugiere la comparación simple de promedios — es la interpretación oficial de la propia OCDE, no una inferencia de este análisis:

"The apparent decline in PISA results is, in part, linked to the integration of more 15-year-olds from marginalised populations into schooling." — OCDE, Country notes: Mexico, 2026.

Esto no anula el resultado de matemáticas: la caída es real y significativa incluso considerando este efecto. Lo que hace es distinguir dos fenómenos que conviene no confundir: una parte del descenso es un efecto de composición derivado de una buena noticia (más jóvenes en la escuela) y otra parte es deterioro del aprendizaje. Aun así, casi un tercio de los jóvenes mexicanos de 15 años no está representado en la prueba.

Cómo se compara la cobertura de México en la región

Entre los trece países latinoamericanos que participan en PISA 2025, sólo República Dominicana y Guatemala tienen una cobertura menor que la de México.

País201820222025Cambio 22→25
Chile86.886.594.9+8.4
Argentina80.683.786.8+3.1
Perú73.186.385.6−0.7
Ecuador——83.8—
Paraguay——79.8—
Uruguay78.084.576.2−8.3
Brasil65.076.175.7−0.4
Colombia61.972.975.2+2.3
Costa Rica62.877.673.0−4.6
El Salvador——72.2—
México66.563.569.0+5.5
República Dominicana73.064.368.3+4.0
Guatemala——54.5—
Promedio OCDE87.589.487.4−2.0

México 2025: publicado en la nota de país de la OCDE. Los demás valores de 2025 son una derivación propia a partir de las Tablas I.B1.2a.22 y I.B1.2a.24, sin verificar contra sus notas de país respectivas — tratarlos con más cautela que el dato de México. Base-historica-PISA-2000-2025.xlsx, hoja COBERTURA.

Corrección a materiales previos: la cifra de cobertura de México de 2018 que ha circulado (~66%) y la de 2022 (63.5%) no deben confundirse; use 69% para 2025.

La brecha socioeconómica no se ha cerrado en una década

La diferencia de puntaje en ciencias entre el cuartil socioeconómico más alto y el más bajo de México es de 68 puntos, y se ha mantenido estable desde 2015 mientras el promedio OCDE la ha ido reduciendo (84.7 puntos de brecha en la OCDE). El cuartil socioeconómico más alto de México (450.9 puntos) apenas supera al cuartil más bajo del promedio OCDE (445.8) — dos poblaciones de referencia distintas, pero la comparación es reveladora: incluso los estudiantes mexicanos en mejor posición socioeconómica rinden, en promedio, como los estudiantes en peor posición de los países ricos de la OCDE. 29.8% de los estudiantes del cuartil socioeconómico más alto de México no alcanza el Nivel 2 en ciencias, frente a 11.8% en la OCDE.

OCDE, PISA 2025 Results (Volume I), Tablas I.B1.2b.1, I.B1.2b.2 y I.B1.2b.14.

Inversión vs. resultados

PISA permite cruzar el gasto acumulado por estudiante con el desempeño, y la relación internacional no es lineal. En la curva de 2022 —ver la gráfica en "Para mejorar hace falta invertir más en educación"— el ajuste de este comparativo es de R² = 0.54: explica poco más de la mitad de la variación entre países. Entre los sistemas que gastan menos que ese promedio hay resultados muy dispersos: Vietnam, Japón y Singapur rinden por encima de lo que su gasto predeciría. Entre los que gastan más que el promedio también hay dispersión: Catar gasta considerablemente más que el promedio de la OCDE y rinde por debajo de él; República Dominicana y Panamá rinden muy por debajo de lo que su gasto anticiparía.

OCDE, PISA 2022 Database, Tabla I.B1.4. La OCDE aún no publica el corte de gasto por estudiante para PISA 2025; este cruce sigue con datos de 2022.

Bienestar de los jóvenes

El indicador se presenta tal como lo publica la OCDE: el promedio de satisfacción con la vida en escala de 0 a 10. En 2018, México registró el promedio más alto entre los países de la OCDE en este indicador: 8.11 puntos, primer lugar en toda la OCDE, por encima de Finlandia (7.61) y Países Bajos (7.50). En 2022, México descendió a 7.26 y ocupó el 4º lugar entre países de la OCDE, detrás de Finlandia (7.41), Costa Rica (7.32) y Países Bajos (7.29); si se excluye a Costa Rica —incorporada a la OCDE en 2021 y reportada aparte del bloque tradicional en varias tablas de PISA— México queda en 3er lugar, tras Finlandia y Países Bajos. En 2022 México se mantuvo por encima del promedio de la OCDE, 6.7 puntos.

Pasamos de tener la satisfacción de vida más alta entre los países miembros de la OCDE en 2018 a un cuarto —o tercer— lugar en 2022. El descenso que tuvo México en este indicador fue el más pronunciado entre todos los países de la OCDE.

OCDE, PISA 2022 Results, Tabla II.B1.1.10; OCDE, PISA 2018 Results, Tabla III.B1.11.1; Base-historica-PISA-2000-2025.xlsx, hoja CLIMA_BIENESTAR. La OCDE no ha publicado aún el módulo de bienestar de PISA 2025 (Volumen II); este indicador sigue con el corte de 2022, pendiente de actualizar cuando se publique.

Otros hallazgos: género y medio ambiente

El patrón de México por sexo es mixto: las niñas superan a los niños en lectura (414 contra 402 puntos), mientras los niños superan a las niñas en ciencias (420 contra 407) y matemáticas (396 contra 380). México es, además, uno de los pocos países donde las niñas —no los niños— tienen mayor probabilidad de quedar por debajo del nivel mínimo de competencia en ciencias.

En medio ambiente, el patrón es el mismo que domina buena parte de este análisis: interés y disposición muy por encima del promedio OCDE (85% de los estudiantes espera contribuir a proteger el ambiente en su trabajo futuro, contra 62% en la OCDE, y también participan más en actividades concretas), pero conocimiento científico del tema claramente por debajo (413 contra 480 puntos en la subescala de ciencia ambiental; sólo 50% alcanza el nivel mínimo de competencia, contra 74% en la OCDE). No es un hallazgo aislado: es el mismo patrón de "disposición sin conocimiento técnico" que se observa en curiosidad y perseverancia en el resto del informe.

El balance completo está en 5 hallazgos de PISA 2025 para México.

Preguntas que estos datos abren

PISA no da resultados por entidad federativa ni por escuela, pero sí ofrece referentes contra los cuales examinar la información que cada autoridad educativa, dirección escolar o familia sí produce o puede producir:

  • ¿Qué proporción de nuestros alumnos alcanza el equivalente local del Nivel 2 en matemáticas, y sabemos si esa proporción subió o bajó en los últimos cinco años?
  • ¿Nuestros instrumentos de evaluación miden aplicación de conocimiento o cobertura curricular?
  • ¿Cuántos jóvenes de 15 años hay en nuestra comunidad y cuántos están inscritos en secundaria o educación media superior? La brecha entre ambas cifras es la versión local del problema de cobertura.
  • ¿Medimos de alguna forma el compromiso de nuestros estudiantes, o sólo su desempeño?
  • ¿Qué estamos haciendo para que las actitudes positivas de nuestros estudiantes —hacia la ciencia, el ambiente, la escuela misma— se conviertan en aprendizaje real?